Movimiento Laical Nazaret
150 años de la Fundación de las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret
jueves, 30 de abril de 2015
martes, 28 de abril de 2015
jueves, 16 de abril de 2015
martes, 7 de abril de 2015
lunes, 6 de abril de 2015
SECRETA RESURRECCIÓN
" La Resurrección de Jesús es secreta, porque se realiza sin testigos, durante la noche; secreta como los grandes comienzos, como los manantiales, como la misma acción creadora. No es el fulgor del mediodía, sino el despuntar de la aurora, la luz virginal del alba.
La Resurrección es secreta, además, porque no se impone desde fuera, como un acontecimiento que todo el mundo puede ver y constatar.... Es un chorro de vida que fluye por dentro...
“Secreta Resurrección”, porque es un misterio religioso que sólo entrega su secreto al revelar el de la cruz. La Resurrección de Jesús no es un simple retomo a la vida, como pudo serlo la de Lázaro. El Señor no vuelve a la vida anterior a su pasión, como si no hubiera sucedido nada, como si no hubiera muerto. El Resucitado no se deja encuadrar en el marco ya conocido del pasado." (E.L.)
domingo, 5 de abril de 2015
DOMINGO DE RESURRECCIÓN
Aclamación: 1 Co 5, 7b-8a
!ALELUYA! !ALELUYA!
Ha sido inmolada nuestra víctima pascual: CRISTO
Así pues, celebremos la PASCUA DE RESURRECCIÓN
sábado, 4 de abril de 2015
SABADO SANTO
Durante el Sábado Santo esperamos la resurrección, no es una espera pasiva, sino un tiempo en el que se aguarda con ansia el triunfo de Cristo sobre la muerte, esperamos impacientemente la victoria definitiva de Jesús. Así, la meditación y contemplación del sepulcro están marcadas por la esperanza.
Nuestra fe no se queda estancada en la muerte y el sepulcro, sino que es dinamizada y potenciada por quien venció la muerte y será el viviente para siempre.
Significado del Cirio Pascual
Ahora bien, la resurrección de Cristo es simbolizada por la luz, por el fuego nuevo, que ahuyenta las tinieblas de la muerte y resucita victorioso.
La luz, elemento natural, se convierte en símbolo de vida, felicidad, alegría y esperanza. Entonces, iluminar la noche con el Cirio Pascual, es representar la victoria de Cristo sobre la muerte, y estar envueltos en la luz de Cristo que nos llena de gozo y esperanza.
El Cirio Pascual significa pues, que Cristo resucitado está presente con nosotros aquí y ahora, simboliza la victoria de la vida sobre la muerte, abriendo e iluminando nuestro caminar en el seguimiento de Cristo.
Características del Cirio Pascual
Las inscripciones del Cirio Pascual: las letras del alfabeto griego, alfa y omega, y el año son símbolos que nos hacen tener presente que Cristo está entre nosotros ahora y por toda la eternidad, así mismo, nos recuerdan que Él es el principio y fin de todas las cosas
Los cinco granos que se clavan en el Cirio Pascual, simbolizan las cinco llagas de Cristo muerto y resucitado.
Jesús ya no yace en el sepulcro. Él es la luz del mundo, el vencedor de la muerte que nos ha obtenido la salvación. Y así como Cristo es luz del mundo, todos los cristianos estamos llamados también a serlo, con la luz de Cristo, disipemos la oscuridad de nuestro corazón y llenémonos de ella, pues sólo esta luz puede iluminarnos y guiarnos por el camino verdadero que nos lleva a la vida, sólo la luz de Cristo puede eliminar nuestra oscuridad interior y llevar una vida de acuerdo a nuestro ser como cristianos.
"Solo la luz de Cristo podrá ayudarnos a captar y contemplar la realidad desde la perspectiva del amor a Dios y a nuestros hermanos", unidos a Cristo seamos nosotros luz del mundo, ciudad puesta en alto (Cfr. Mt 5, 13-16) e iluminemos y disipemos con acciones y obras concretas las tinieblas de nuestro mundo
-Fuente: catequesisenfamilia.org
viernes, 3 de abril de 2015
VIERNES SANTO
Durante el Viernes Santo no se celebra la Santa Misa, este día recordamos que Jesús muere crucificado para librarnos de nuestros pecados y seamos llevados a la Gloria por su Resurrección. Tradicionalmente en las iglesias, el sagrario se encuentra abierto en señal de que Jesús no está. Las imágenes se cubren con un manto morado, al igual que el crucifijo y se viste de negro la imagen de la Virgen en señal de luto por la muerte de su hijo.
Participemos en el Vía Crucis del día de hoy para acompañar a Jesús en su prisión, pasión y crucifixión. Primero haz una oración personal y ponte a la disposición de nuestro Señor Jesucristo, dile que lo acompañarás por el camino del dolor con el arrepentimiento de tus pecados y agradécele su ofrenda de amor por la salvación de nuestras almas.
Jesús es un inocente que fue condenado a muerte, a una muerte que estaba destinada para los más grandes criminales, ese mismo día fue abandonado por los suyos, humillado ante el juicio de Pilato, el interrogatorio de Herodes y la elección de la gente por Barrabás. Jesús está solo.
¿Cuántas veces hemos dejado solo a Jesús? Lo abandonamos en su calvario cada vez que nos sentimos con el derecho de juzgar al otro sin buscar la verdad y la justicia, cuando por nuestra soberbia no buscamos a Dios para pedir perdón. También lo negamos cuando lo excluimos de nuestra vida, cuando ponemos nuestro ‘Yo’ superior, antes que el bien de los demás.
Jesús carga su Cruz, carga los pecados y problemas del mundo, con el dolor del hombre que sufre las miserias de la indiferencia y la injusticia, con el temor profundo de quiénes sufren persecución y muerte a causa de su fe, de su sexo, de su raza, edad y cualquier otra característica que lo haga distinto al resto de los demás. Jesús carga con el sufrimiento de la humanidad, con el individualismo que asesina a los niños dentro del vientre materno, con el egoísmo que cosifica a los hijos como productos, con la avaricia que mercantiliza la dignidad de los jóvenes con el placer de las drogas, la lujuria y la autosuficiencia, carga con los traumas de las víctimas de la trata de personas y con la angustia de los migrantes y hambrientos.
Jesús cae por primera, segunda y tercera vez, siente dolor como los hombres de carne y hueso. El hijo de Dios se encuentra entre nosotros, lo encontramos en el rostro del desahuciado, en la enfermedad que oprime nuestros cuerpos, en la debilidad de aquellos que sufren limitaciones físicas y dependen de los demás para seguir adelante. Jesús nos acompaña en nuestra realidad como hombres.
Ayudemos a Jesús a levantar la Cruz como el Cirineo, porque el Señor nos llama a seguirlo para ir a su encuentro. Su sacrificio es muestra de su amor perfectísimo. No lo abandones, acéptalo como el salvador de tu alma. Ruega por su dolorosa pasión y ruega por la misericordia de Dios hacia el mundo entero
jueves, 2 de abril de 2015
JUEVES SANTO
Sabías que este día, este jueves Santo se celebran;
así literalmente 2,015 años no sólo de La Institución de La Eucaristía como el
regalo de Amor, si no que se celebran también 2,015 años de La Institución de
uno de los Sacramentos de entrega y abandono total al Señor; sí y es el
Sacramento de La Orden Sacerdotal y La Vida de Servicio a los demás.
Con la celebración del jueves Santo no solo se abre
el Triduo Pascual. En este día nuestra Iglesia Católica conmemora la
institución de la Eucaristía en la Última Cena, pero a la vez
con las Palabras mismas de Jesucristo Hagan esto en conmemoración mía,
festejamos a todos los valientes que dijeron sí, un sí de corazón como el de
María a vivir una vida consagrada a Jesús y con el gesto del lavatorio
de pies también festejamos a todos aquellos que dedican su vida a
servir de manera humilde y extraordinaria a los demás cumpliendo el último
mandamiento de Cristo.
En este día que para algunos representa tristeza,
dolor e incluso traición, se celebran tres grandes acontecimientos, por la
mañana, tenemos en primer lugar la llamada Misa Crismal,
que es presidida por el Obispo Diocesano y concelebrada por su
presbiterio. En ella se consagra el Santo Crisma y se bendicen los
demás óleos, que se usan en la administración de los principales sacramentos.
Junto con ello, todos los sacerdotes renuevan las promesas realizadas el día de
su ordenación. Es una manifestación de la comunión existente entre el obispo y
sus presbíteros en el sacerdocio y ministerio de Cristo y es con este gesto que
los Sacerdotes de nuestra iglesia celebran un año más de la institución de La
Vida Sacerdotal.
Luego ya por la tarde tenemos la Misa Vespertina
donde damos Introducción a la celebración del Triduo Pascual es así como el
Jueves Santo llega a su máxima relevancia. En ésta tarde se da comienzo al
Triduo Pascual que culminará en la vigilia que se conmemora, en la noche
del Sábado Santo al Domingo de Pascua la Resurrección
de Jesucristo. El simbolismo del Lavatorio de los pies es muy
profundo: el anfitrión de la Cena, que es Cristo, invita a ella a los que están
por debajo de él, sus discípulos, y lo hace con todos los honores, lavándoles
los pies. Pero no tiene criados ni esclavos que hagan este menester, sino que
lo hace él mismo. Así, la noche del Jueves Santo es el obispo o el sacerdote
quien invita a la Santa Cena a los más pobres, se pone a sus pies y se los
lava.
miércoles, 1 de abril de 2015
Jesús, el distintivo de tus discípulos y misioneros es el amor y la
fidelidad. Sin embargo, la traición a tu amor continúa y es más dolorosa cuando
proviene de quienes buscamos estar más cerca de Ti. Te suplico que me cuentes
entre ésos que quieren ser fieles, entre los que te piden tu gracia para ser
auténticos apóstoles de tu Reino.
MIÉRCOLES SANTO
Hoy Miércoles Santo marca el
final de la Cuaresma y el Comienzo de la Pascua. El Miércoles Santo es el día
en que se reúne el Sanedrín, el tribunal religioso judío, para condenar a
Jesús.
En el Evangelio de hoy se nos presenta la traición de Judas según San Mateo (Mt 26,14-25).
El pueblo judío, el elegido por Dios, personificado en Judas, rechaza a su Mesías. La recompensa de la traición es irrisoria: el precio de un esclavo. En el Evangelio se va describiendo la progresiva entrada en la Pasión en tres escenas: El pacto comercial de Judas con los sumos sacerdotes para realizar la entrega de Jesús (26,14-16), la preparación de la cena pascual (26,17-19) y el comienzo de la cena, en cuyo contexto Jesús desvela la identidad del traidor (26,20-25).
En el Evangelio de hoy se nos presenta la traición de Judas según San Mateo (Mt 26,14-25).
El pueblo judío, el elegido por Dios, personificado en Judas, rechaza a su Mesías. La recompensa de la traición es irrisoria: el precio de un esclavo. En el Evangelio se va describiendo la progresiva entrada en la Pasión en tres escenas: El pacto comercial de Judas con los sumos sacerdotes para realizar la entrega de Jesús (26,14-16), la preparación de la cena pascual (26,17-19) y el comienzo de la cena, en cuyo contexto Jesús desvela la identidad del traidor (26,20-25).
La traición de una
persona querida trae siempre un dolor muy profundo. Jesús ha vivido este dolor
sin una reacción irascible, sino que ha hecho todo lo posible por evitar la
violencia con Judas de tal manera que, cuando éste llega a Getsemaní con una
turba de gente armada, Jesús no rechaza el beso del traidor. Se limita a
hacerle ver su error con los ojos de la conciencia y del corazón: "¿Con un
beso traicionas al Hijo del Hombre?".
Es paradójico que un beso, un gesto afectivo, llegue a ser un acto de traición. Existe una bella oración que se recita en la Iglesia Oriental tomada de la antigua liturgia de san Juan Crisóstomo. Dice así: "Hijo de Dios, hazme hoy partícipe de tu místico convite, porque no revelaré el Misterio a tus enemigos, ni te daré el beso de Judas. Más bien, como el buen ladrón, te pido que te acuerdes de mí, Señor, cuando estés en tu Reino".
Pidamos hoy la gracia de ser siempre fieles al amor del maestro y busquemos en Él la luz para realizar la voluntad de Dios.
Es paradójico que un beso, un gesto afectivo, llegue a ser un acto de traición. Existe una bella oración que se recita en la Iglesia Oriental tomada de la antigua liturgia de san Juan Crisóstomo. Dice así: "Hijo de Dios, hazme hoy partícipe de tu místico convite, porque no revelaré el Misterio a tus enemigos, ni te daré el beso de Judas. Más bien, como el buen ladrón, te pido que te acuerdes de mí, Señor, cuando estés en tu Reino".
Pidamos hoy la gracia de ser siempre fieles al amor del maestro y busquemos en Él la luz para realizar la voluntad de Dios.
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