Movimiento Laical Nazaret

Movimiento Laical Nazaret
El XXI Capítulo General aprobó el documento: Movimiento Laical Nazaret. Un paso más para la consolidación de nuestro movimiento.

martes, 12 de mayo de 2015

Ave de Fatima


día 13: Virgen de Fátima


A ti, la gloriosa, Virgen y Madre, Santa María, a quien los discípulos de tu Hijo veneraron como a madre propia, por fidelidad al testamento del Crucificado, y a quien nosotros seguimos venerando del mismo modo.

A ti, la Bienaventurada, la llenada de gracia, según el saludo del ángel, elevada a lo más alto del cielo, a cuya casa los discípulos de tu Hijo sintieron la necesidad de acudir a la hora de tu tránsito para despedirte y sentir tu última mirada terrena, y a quien nosotros acudimos también para sentirnos mirados por tus ojos misericordiosos.

A ti, la Bendita entre todas las criaturas, como te saludó tu prima Isabel, que gozas de la gloria de tu Hijo y nos confirmas nuestro destino, a ti, a quien los primeros cristianos invocaron como a Madre de Dios y sintieron cobijo y defensa, y nosotros seguimos sintiéndolos cuando rezamos la invocación más antigua: "Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desoigas la oración de tus hijos, necesitados. Líbranos de todo peligro, Oh siempre gloriosa y bendita".

A ti, la Reina de todo lo creado porque participas del triunfo de tu Hijo, a ti, a quien podemos invocar como abogada nuestra ante el trono de Dios, como lo fue ante el emperador Asuero la reina Ester en favor de su pueblo. Sabemos que intercedes por nosotros. Así te rezamos todos los días: "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte".

A ti, esperanza nuestra, porque creemos que vives donde la humanidad tiene su destino, a quien cantan los monjes: "Dios te salve, reina y madre, esperanza nuestra", desde que San Pedro Mezonzo compusiera la oración más popular, la "Salve".

A ti, Nuestra Señora, y Señora de los ángeles, puerta del cielo, a quien san Bernardo cantó extasiado: "¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce siempre virgen, María!", a ti, que nos dejas sentir la certeza de tu acompañamiento peregrino.

A ti, Asunta al cielo, que no quiere decir ajena a nuestra historia; por el contrario, te sentimos compañera nuestra mientras recorremos valles oscuros y de lágrimas. Sé tú nuestro consuelo, y aviva en nosotros la certeza de los peregrinos, que avanzan seguros hacia la meta luminosa, tú que eres estrella de la mañana, luz del alba, aurora de la vida.

En el día que fuiste elevada a Cielo en cuerpo y alma y que festejamos tu triunfo, al tiempo de felicitarte y de felicitarnos en ti dando voz a todos los que aún caminamos por este mundo, te pedimos que ruegues por todos a tu Hijo Jesús, para que un día alcancemos la gloria de la que tú ya gozas.

María, reina, asunta al cielo. Ruega por nosotros.

día 12: Fidelidad

De entre tantos títulos atribuídos a la Vírgen María a lo largo de los siglos, hay uno de profundísimo significado: María fiel. María fue fiel ante todo, cuando por amor, inició su búsqueda del sentido profundo del designio de Dios en Ella y para el mundo. ¿Cómo sucederá esto? preguntó al ángel de la Anunciación. Es la pregunta a la que solo Dios puede dar una respuesta, o mejor dicho, a la que solo Dios es la respuesta. !Hágase!, !Estoy lista!, !Acepto!;: este es el momento crucial de la fidelidad de María. Pero el "Fiat" de María en la Anunciación encuentra su plenitud en el "Fiat" que silenciosamente repitió al pie de la cruz. Ser fiel significa no traicionar, en la oscuridad, lo que se aceptó en la luz.


domingo, 10 de mayo de 2015

Día 10: Madre del Cielo y Madre de la Tierra

Aunque muchos consideran que el "Día de la Madre" es una celebración totalmente consumista, para otros es solo una oportunidad más para celebrar a esa mujer especial que todos tenemos en nuestra vida y a la que la complejidad socio cultural y económica le suma continuamente nuevos retos en su tarea de formar a los hombres y mujeres del mañana.
La Santísima Virgen María es madre nuestra, es Madre de Dios, la Nueva Eva, la Mujer perfecta, llena de gracia y virtudes, concebida sin pecado original, y que está en el cielo en cuerpo y alma; que nos acompaña permanentemente en nuestros esfuerzos por ser cristianos con gran solicitud y amor maternal.
Por qué decimos que la Virgen María es madre nuestra?
Decimos que la Virgen María es madre nuestra porque, por su obediencia, se convirtió en la nueva Eva, madre de los vivientes; además, porque es Madre de Jesucristo, con quien estamos unidos por la gracia, formando un solo Cuerpo Místico.
" A los pies de la cruz, Jesús señaló a María como MADRE de todos los hombres." Juan 19 (27,27) 


!!Feliz día de las Madres!!

sábado, 9 de mayo de 2015

Día 9: La Caridad

María es, para todos nosotros, un modelo y una mujer ejemplar en la fe y la esperanza, pero también es un modelo de caridad al mostrarse como una persona que ama a Dios sobre todas las cosas y lo hace por si misma y sin ningún interés. El prójimo para María, son los más próximos y estos son sus hijos, y ella ama al prójimo por Dios, en quien cree absolutamente. María de este modo nos enseña que el amor personal a Dios exige observar todos los mandamientos, sabiendo que todo lo que Él nos manda nace de su amor y todo es bueno.!Qué prisa se daba cuando se trataba de socorrer al prójimo!.